La consulta amigable

16/08/2019

Por Rubén Cano

Ayer Propuesta País (PP) asistió a una actividad organizada por la Secretaría de Gestión Pública (SGP) de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) llamada Proceso de Co-creación del IV Plan de Acción de Gobierno Abierto. La mesa de trabajo que nos tocó fue sobre Infraestructura –hubieron mesas de Contrataciones, Presupuesto Público, Ciudadanía, entre otras-. Y allí tuvimos un largo debate con diversos funcionarios públicos acerca de las diversas plataformas de información del Estado que gestionan la data de los proyectos de inversión pública.

Según los documentos de trabajo, en sesiones o talleres anteriores, se habían establecido compromisos vinculados a Gobiernos Regionales que se centraron en diversos aspectos. Uno de ellos estaba relacionado a la ausencia de un solo sistema que articule la información de ejecución física de las obras –información que maneja el portal Infobras-, y la de ejecución presupuestal –data que gestiona el portal del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a través de su consulta amigable-.

Otros se centraban en cómo lograr que la información llegue a la ciudadanía con un lenguaje sencillo y “amigable” o, inclusive, realizar acciones que sensibilicen a la ciudadanía para que accedan a estas plataformas y puedan tener claro en qué estado están los proyectos de inversión de su localidad.

También hablamos de establecer incentivos –o más bien, reconocimientos- a las oficinas de información de las entidades públicas de los tres niveles de gobierno –central regional y local-, para que alimenten los portales de información acerca de los proyectos de inversión adscritos a sus unidades ejecutoras.

Inclusive, también tocamos el tema de los gobernadores de datos, figuras que aún no se constituyen en el ámbito público pero que son roles fundamentales, por ejemplo, en el ámbito financiero, pues se encargan de verificar que la data gestionada por los sistemas o plataformas de información sean las correctas.

Pero volviendo al tema central y dado que mis sesgo es comunicacional, lo primero que un proyecto de Gobierno Abierto debe considerar para establecer plataformas de comunicación es ponerse en los pies del público objetivo al que quiere dirigirse esto es, de la ciudadanía. No hay mucha ciencia en ello. Pero aunque suene increíble, hubo mucho vacío al respecto durante las discusiones. Y es que antes de ponerse en los pies del público, inclusive, estas iniciativas deberían de considerar que cualquier sistema de información que busque gestionar data y sistematizarla para hacerla amigable al público objetivo se enmarca dentro de la comunicación.

Cuando una parte de esta premisa, todo resulta siendo más fácil. Pero ayer, en la discusión, pude observar que la comunicación estaba completamente ausente. Al revisar qué entidades son las que vienen promoviendo el proyecto de Gobierno Abierto, figuraban las secretarías de Gestión Pública (SGP), Gobierno Digital (SEGDI) y de Integridad Pública (SIP) de la PCM; además del Tribunal de Transparencia y Acceso a la Información Pública (TTAIP) y la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información Pública (ANTAIP), ambos adscritos al Ministerio de Justicia (MINJUS).

Por ningún lado vi a la Secretaría de Comunicación Social (SCS) de la PCM o, siendo extremos, al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Este pequeño detalle se hizo fundamental cuando discutíamos, por ejemplo, qué hace que cualquier tipo de información, hasta la más dura o poco digerible, se haga “amigable”. Inclusive, me comentaron que en cierta normativa al respecto, ya se considera el término “amigable”. Pero es claro que aún no hay un consenso de que significa ello.

Y para comprobarlo, vayamos a un ejemplo claro. Yo, un comunicador social con estudios de pregrado, licenciatura y posgrado, quería saber simplemente cuantos proyectos de inversión pública existen a nivel nacional o por región y cuáles son los “priorizados”, los que entiendo deberían ser nuestras “prioridades” como país. Ingresé a la página del MEF y pude ver sendas sábanas de excel, pude ver un mapa georeferenciado de los proyectos, inclusive ví gráficas con el número de proyectos por región, pero nunca hubo una página que sintetizara la información.

Luego entré a Proinversión y allí tuve un atisbo de esperanza al ver un mapa con los proyectos priorizados para obras por impuesto (OxI). Al entrar a una región, vi nuevamente las sábanas de excel y al hacer click en el código de un proyecto cualquiera, se abría un cuadro de error. Hice varios clicks previos hasta que uno de ellos sí te llevaba a un perfil más detallado de un proyecto específico.

“Bueno, entonces sí se puede, con cierto nivel de dificultad, llegar a cierta informacion”, me dije. Pero ingrata fue mi sorpresa cuando analicé un proyecto priorizado y se trataba de una cancha o losa deportiva de poco más de un millón de soles de inversión.

Entonces entré en pánico. No sólo porque en la web del MEF promovían su portal como “Datos Abiertos”, habiendo sido adecuado para ser más “amigable”, sino porque en el portal de Proinversión, un proyecto “priorizado” era el de una losa deportiva en una localidad muy pequeña de una región norteña. No es que no crea que el deporte en una pequeña losa deportiva de esa pequeña localidad del norte del país no sea importante, pero vamos, ¿no que tenemos una brecha de infraestructura de más de 159 mil millones de dólares?

Sugiero, firmemente, que se incorpore el componente comunicacional al Gobierno Abierto y que, realmente, se posicione como una política de Estado. Hay muchos ejemplos en la región donde ya exiten Ministerios de la Comunicación y Tecnologías de la Información (ver mi artículo anterior en Propuesta País). Son materias estrechamente vinculadas, es más, nunca podrían considerarse una sin la otra. De lo contrario, el ciudadano nunca contará con información “amigable”.